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Full text of "Sampaguitas [microform] : y poesias varias"

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ALEJANDRO PATERNO 



BIBLIOTECA B^ILIPINA 



POESÍAS VARIAS 



SEXTA EDIOIÓN 



MAiSriLA 
TIP. PKL; eOÚ DE STO. TOMÁS 



Obras del Excm(KSr.D. Pédmi Pátenió 

1876, luHuencia Social del Gríétianismo. 1 foIletOi 

2*^ Edicióa^v:. ......:.::.;....,... ..:;..;;/ 

Piscur^o pronunciado ante la Academia de 
Téólogría Dogmática y Polémica del Semi- 
nario Central de Salaraanda . . ;. . 23 Pági- : 
ñas, Madrid, Imp.deC; Molinery G^ Calle 

de Jesús, 3, 1876 ; . , . ...... 0.20 

1885. NINAY (Costumbres filipinas) Versión Cas- 
téllanal Tom, Madrid. Imp. PORTANET: 
352 Págfs, Libertad 29, 1885...:. y........ 0.60 

1907. NINAY (Cos'turabres filipinas) Versión In- 

grlesa 166 Páginas, Manila . . » V. ... , o,(iO 

1909. NINAY (Costumbres filipinas) Versión Ta- 

$rala 332 Págfinas, Manila ........ O 60 

1915. LOS IT AS 2^ edición. Manila. Tip. Lindtvpe 
;.,, .^del Colegio de Sto. Tomás 232 páginas. .. L20 
18?^2. LA PAMILIA TAGALOG; en la Historia 
universal con un apéndice contentación al 
M. R P. Fr. R Martiüez VIgil dé la O. P.' 
Obispo de OVIEDO (dedicaijo al Excmo. é ^ 
Iltmo. 8r. a EZEQÜIEL ORbOÑEZ) 1 
Tomo, 152 Págs. Madrid, Imp. Sucesores 
de Cuesta. Cava Alta N^ 5 1892. - ■ . . . . . . . 1 00 

lpl5. LA ANTIGUA CIVILIZACIÓN DE PILP 
PINAS. 2«> edición Manila. Tip. Linótype 
.'oA > r.^^^^P^^.^^ ^^ ^^°^^ Tomás 300 Páginas. . 2.00 
1893, El individúo TAGy^LOG y su arte en la Ex- 

p^osición mstóricd-Am¿ricána,^ : 

Excmo, Señóla Segismundo More t y Pren- 
dergast.) 1 Tom. 102 Págs. Madrid Imp. de 

los Sucesores de Cuesta. Cava Alta N<> 5. • 
1893 ... . . . , *.•...........;.,,,.. 1 00 

1802. APÉNDICE á la Familia TAGALOGYcon- 

tesfc^eión al M.R.P. Pp. Martínez Viffií.) . 
1 tona. LXXX VIII páginas Madrid Imp. 
Moderna, Cueva N'-' 5, 1892. ..... .. 

EL CRISTIANISMO en la- Anticua CÍviíil 
zación Taíralog' 1 Of) 

1892. EL BARaNGA Y con larelaciÓQdeFr.* Juan 
de Plásencia escrita en 1589 de como se Go- 
bernaban los Tagalos en la antigüedad y. , 



ALEJANDRO PATERNO 



BIBLIOTECA FILIPINA 



SAMPAGUITAS 



poesías VARIAS 



SEXTA EDICIÓN 



MANILA 

TIP. DEL COL. DE STÜ. TOMÁS 
1917 



KS PROPIEDAD DEL AUTOR 



CUATRO PALABRAS 



La colonia filipina de Madrid está formada, en su 
mayor parte, por jóvenes acomodados de aquel Ar- 
chipiélago, que han vanido á España con el objeto 
de hacer sus estudios científicos en nuestras Univer- 
sidades, ó continuar las tareas artísticas en aquellas 
apartadas regiones comenzadas, ó sencillamente á 
visitar, cual curiosos viajeros, la Península. 

Poco numerosos los filipinos residentes en esta 
capital, han conservado siempre la amistad más 
estrecha entre sí, alimentada por esa diferencia de 
raza, muchas veces imperceptible, que nosotros 
queremos establecer, y los presenta como extranjeros 
álos ojos de los ignorantes y personas de mala fe que 
en todas partos abundan. 

En las reuniones de carácter familiar que periódi- 
camente celebran, se hace música, lóense poesías 
y se discute tranquila y razonadamente sobre pun- 
tos científicos de importancia, cqnsiagpapdo sf empp^ 
mayor tiempo {\ la ir^strnccióri qne al pecrpo; Iq. casfa 
del Sr. Ps|.teríio, aq^qr dfi 1^^ pppsfas en este tomo 



BIBLIOTECA FILIPINA. 



insertas, ha sido por mucho tiempo el noble palen- 
que de estas discusiones, el ancho campo de estas 
agradables veladas literario-musicales. 

Honrándome hace ya bastante tiempo con la amis- 
tad del Sr. Paterno, y asimismo con la de la mayor 
parte de los jóvenes íilipinos, he asistido con espe- 
cial complacencia á estas veladas que daban un her- 
moso ejemplo de fraternal unión; mis estudios y 
aficiones rae llevaban á formar entre los artistas 
músicos, álos que ayudaba en sus trabajos con mi 
escasísima competencia. 

Habiendo concebido la idea de dar al público una 
muestra de los sazonados frutos que la inteligencia 
de los jóvenes filir>inos produce, ideé la publicación 
de una Biblioteca Filipina que diera á conocer sus 
produccienes. 

El presente es el primer tomo de la citada Biblio- 
teca, y comprende las Poesías dB Paterno, uno de 
losjóvenes más distinguidas por su talento y excelen 
tes cualidades. La publicación de sus Poesías será 
para él una verdadera sorpresa, pues yo, temiendo 
que su exagerada modestia y su natural timidez 
fueran obstáculos á mi proyecto, las público sin su 
conocimiento, esperando obtener, merced á la sin- 
cera amistad que nos une, el perdón de tan grave 
abuso de conlianza. 

Luís Arniído. 
Madrid, 1880. 



SAMPAGUITAS ' 



i MI madrf: 

Cual navio juguete do las olas 
Destrozado por fuertes tempestades, 
Perdido en las inmensas soledades 
Del rugiente desierto de la mar: 
Solitario, sin guía ni esperanza, 
Sin luz que le conduzca á salvación... 
Así vive afligido, madre mía, 
Sin ti mi corazón. 



1 Sampagüitas fletantes sambacj son flores 
que se parecen al jazmín por sus pétalos y blancura. 
Las jóvenes filipinas se adornan con ellas, forman- 
do collares caprichosos desampaguiías enlazadas que 
rodean á su cuello, ó artísticas diademas que embe- 
llecen su peinado. Ya sea por lo breve y delicado de 
su forma, ya por el suavísimo aroma que de su 
cáliz se desprende, ya porque el nombre de la .sam- 
pngiiiía es muy popular y apreciado en Manila^ el 
Sr. Fraterno ha denominado aSV///;d¿7¿;' ////</ si as compo- 
siciones sií>"uientes, queriendo dar quizás un nom- 
bre especial en la literatura filipina á este g-énero 
de poesías por él ideado, y procurando que estas 
participen de la suave fragancia, la belleza de la 
forma y la delicadadeza suma de aquellas flores. 



6 BIBLIOTECA FlUPINA. 



Avecilla que llora entre las hojas 
Contemplando al cruel robar el nido, 
Que guarda con calor su hijo, nacido 
Al palpitante arrullo de su amor, 

Y solloza, y exhala tristes quejas, 
Pidiendo á sus dolores compasión... 
Así vive afligido, madre mía, 

Sin ti mi corazón. 

Cuando oía tu acento regalado 

Y en tus ojos leía mi cariño, 
Era todo placer para tu niño 

Que en tu seno gozaba el bienestar... 
Mas hoy, triste, lloroso, abandonado, 
Bebiendo siempre el cáliz de aflicción. 
Sin gozo, sin amor, sin un consuelo!! 
Así vive afligido, madre mía, 
Sin ti mi corazón. 

Concédeme, niña, un raj'o 
De la luz de tu mirada. 
Para alumbrar en tu ausencia 
La soledad de mi alma. 



sampagüitas. 



as 
Al estallar la tormenta 
Por la playa me paseo, 
Y en ver las agitaciones 
Del vasto mar me embeleso. 
En su inmensidad descubro 
De mi amor el vivo espejo: 
¡Cuántas olas luchan fuera! 
¡Cuántas perlas duermen dentro! 

Subiendo una alta montaña 
Vi á la Fama encantadora. 
< Para ser grande, le dije, 
¿Qué debo hacer, bella diosa? 
—No sigas ningún ejemplo 
Si quieres hallar la gloria; 
Sé Platón ó sé Alejandro, 
.Que hallaron sendas ignotas. 
No en copia servil te arrojes 
Por la senda que otro explora, 
Con la pluma de tus hechos 
Escribe una nueva historia. 



8 BIBLIOTECA FILIPINA. 



¿Qué es la pasión, hiña mía, 
Sino es aire, todo y nada? 
Contémplala en ese mar: 
El viento de la montaña. 
Que no puede contenerse, 
Desciende á besar el agua. 
Ella suavemente ondula 
Al sentir la prueba amada 
Formando modesta ola; 
Mas en su seno se fragua 
El fuego de la pasión, 

Y aquella ola se agiganta. 
Blancos valles, altos montes 
Forma en su carrera vana; 
Ruge, y en cóncavo espacio 
Retumba su voz que espanta; 
En su fuego se revuelve, 

Y la dulce vida arranca 

Del ser que en el mar se encierra. 
|Cómo la pasión retrata! 
Tanto rugir, tanto orgullo, 



Sami*aguitas. 



Tanta voz y fuerza tanta, 
Se estrella en frágil arena; 
Y, al querer exáminíirla, 
¡Sólo se encuentra la espuma 
Que se deshace en la playa! 



No me habléis de desventuras, 
Pues no hay penas para mí; 
Aquí está mi paraíso: 
¿No vive mi madre aquí? 

LA CRUZ 

A los mortales ofrece 
El sacrosanto madero, , 
Nueva escala de Jacob 
Para remontarse al cielo. 
Con su frente abre la gloria, 
Con su pié cierra el infierno, 
Y sus brazos amorosos 
Abrazan al mundo eterno. 



10 BIBLIOTECA FILIPINA. 



Por estos valles do corre el Miño 
Brotan encantos de flor en flor; 
Mas, en ausencia de tú cariño, 
Todas las flores con que me ciño 
8e tornan secas y sin olor. 
Está la atmósfera llena de aromas 
De los jazmines y el azahar; 
En lo verdoso de aquestas lomas 
Convida el árbol con ricas pomas, 
Deleita el ave con su trinar. 
Mas, lejos de tu lado, 

Niña querida, 
Vive entre mil hechizos 
Mi alma afligida. 
¡Qué hermosa eres! 
Bien te llaman la perla 
De las mujeres. 



SAMPAGUITAS. 11 



De aquestos mares junto á la orilla 
El oleaje gusta mirar; 
Vienen las olas, y sin mancilla 
Montes de espuma do tersa brilla, 
Rica en colores la luz solar. 

(¡Sabes qué forma con sus cambiantes 
Cuando impalpable penetra en ella? 
Es un misterio no visto antes. 
Forma tu nombre con mil diamantes, 
Y le corona con una estrella. 
Estrella que derrama 

Luz de consuelo, 
Y hace, como tus ojos, 
Soñar un cielo. 
¡Olí! ¡que ventura, 
Si alumbraran sus rayos 
Mi sepultura! 



poesías varias 
creación de los mares 

IHxit guogue l)eus: Fiat fiTmamentum, sin 
medio aquarum: etdividat aguas ab aguis. 

Congregantur agua, quce sub codo sunt, ia 
lócum unum: et appareat árida, Bt factura 
eat ita. (Gen , 1, 6 y 9 ) 

El agua crea Dios, y en la ribera 
Contempla el Criador su movimiento; 
Con su soplo la impele, y altanera 
En montes se levanta al firmamento, 
Queriendo sumergir la tierra entera. 
Henchida de furor busca su asiento. 
Una fuerza el empuje la arrebata, 

Y el término al tocar se desbarata. 
Ruidosa replegándose camina, 

Por miedo al Criador entre la espuma, 

Y al pretender correr, en blanquecina 
Tela se envuelve de flotante bruñía. 
Entonces los planetas ilumina 

La mano del señor, potencia suma, 

Y rasgada la niebla, en sus cristales 
De lumbre se derraman los raudales. 

Entonces ve á su Dios, y se refrena, 

Y empieza á penetrar dentro las rocas; 



14 BIBUOTKCA FILIPINA. 



Por los sombríos cóncavos serena 
Su rumbo sigue, y multitud de bocas, 
Formando cada cual oculta vena, 
La da fácil salida. Mas, tú tocas, 
Señor, la cumbre del peñón más fuerte, 

Y en polvo tu potencia lo convierte. 
Entonces ve á su Dios, y temblorosa 

Se adelanta á rendirle su homenaje. 
Tribútale armonía majestuosa 
Con el sublime son del ole%ie. 
Dios la manda; y escucha silenciosa 
En muestra de sumiso vasallaje. 
Acaba Dios de hablar; y ella se extiende, 

Y arrastra cuanto al paso la defiende. 
Délos montes las cumbres ocultando, 

El agua se extendía vencedora; 
Sus ondas iba Dios equilibrando, 
Que le siguen con voz atronadora: 
Va á extender ya los mares, ordenando 
Que reprima su fuerza destructora; 
Las manda dividirse, y al momento 
Vio cumplido Bathalá, el pensamiento. 



POESÍAS VARIAS. 15 

Existen ya los mares; con inquietud ruidosa 
Chocándose las olas en su carrera van. 
La creación entera los mira temerosa; 
Acaso con sus aguas cubrirla intentarán. 

Están aquí las aguas que anegarán al mundo, 
Cuando á inflamarse llegue la cólera de Dios, 
Por la maldita raza nacida del profundo, 
Que busca los placeres de la maldad en pos. 

Señor, tu gloria admiro, y más tu omnipo- 

[tencia, 
Si al gobernar los mundos por el espacio vas; 

Y de tu voz ai trueno sujetas la violencia 

Del mar, queal escucharla, vencido vuelve atrás. 

Tu inmensidad supera los dilatados mares. 
Abarca cuantos seres encierra su extensión, 

Y sólo á tus acentos del orbe los pilares 
Caerán pulverizados ¡oh Dios de la creación! 

Mar (ie las {ndias, á, bordp ^e\ vapcr Tigre, Julio 1811. 



A LUISA I 



Junto á la orilla del mar, 
Estando ausente de ti, 
Tu adorado nombre oí 
En las olas resonar. 
De la luna al rielar 
En aquella azul llanura, 
Vi pintada tu hermosura, 
Y al mirarla parecía 
Que con luz resplandecía 
Nacida en célica altura. 



1 Composición leída por el eminente académico 
D. Manuel Cañete en la sesión literaria verificada 
el 3 de Mayo de 1875 en el Ateneo científico, litera 
rio y artístico de MadrWi. > 



POESÍAS VARIAS. 17 



En tan mágica ilusión, 
El alma toda arrobada, 
Hallábase transportada 
A más sublime región. 
Aspiraba el corazón 
Aromas de nueva esencia; 
Mas, súbito lá violencia 
De las olas bramado ras , 
Turbó tan plácidas horas 

Y ennegreció mi existencia. 

Rugiendo la tormenta 
Al mar corría, 

Y remota til imagen 

Brillar veía; 
Y te adornaban 
Con espumas las olas 
Cuando se alzaban. 

Y al par que mar adentro 

Te iban llevando, 
El placer en mi alma 
Se iba apagando; 
Hasta que lejos; . ; . . 



18 BIBLIOTECA FILIPINA. 



Vi disiparse el brillo 
De tus reflejos. 

Yo solo entonces, solo con las quejas 
Escapadas del mar de mis dolores, 
En llanto prorumpí: « ¿Por qué te alejas 
Y desoyes, ¡oh Luisal mis clamores? 
Ángel consolador, ¿por quién me dejas? 
¿O qué falta encontraste en mis amores, 
Que así en la a-urora de la dulce vida 
Quieres dejarme sin tu luz querida? 

Por tí el encanto del Edén perdido; 
Por tí el hechizo del amor gozaba; 
Mi amante corazón, de pena henchido, 
Al escuchar tu voz consuelo hallaba. 
¡ Ay! yo en tu faz, á tu fulgor rendido, 
La hermosura del cielo contemplaba; 
Tú trocabas joh Luisa! mi amargura 
En dicha, en gloria, en sin igual ventura . 

Mi herido pecho de dolor se parte; 
Vuelve la vista á mí, ven con presteza, 
Ven; mi dicha mayor es admirarte; 



POESÍAS VARIAS 19 

Mi gozo ver tu virginal belleza, 

Y mi gloria á tus plantas adorarte, 

Y aspirar de tu aliento la pureza. . . 
Deja que ansioso por tu amor delire, 
Deja otra vez que junto á ti suspire.» 



Triste del que está pensando 
En la mujer que le olvida; 
8in ser amado, adorando; 
Sin esperanza, esperando; 
Viendo su muerte en su vida. 

Triste del que llega á amar, 
Para amar y padecer; 
Para padecer y estar 
A solas con su pesar. 
Recordando á una mujer. 

Uermosa, ingrato amor mío, 
¿Hasta cuando tus enojos 
Durarán, y ese desvío, 
Y ese desdén, y ese frío 
Mirar de tus bellos ojos? 



y^ 



20 BIBLIOTECA FILIPINA. 



Cuando los míos te vieron, 
En tí clavados quedaron; 
Gon tu encanto se durmieron; 
Cuando á despertar volvieron, 
Esclavos de amor se hallaron. 

Y mi pecho, en su alegría, 
Boñando con tal ventura, 
¡Pobre! feliz se creía; 
Fascinado, no advertía 
Que era su dicha j locura!... 

Desde el día qUe te vi 
Me alimenta mi pesar. 
¿Por q^é me acuerdo de ti? 
Yo debo olvidarte... sí, 
Mas ¡no te puedo olvidar ! 

Que espejo mi pensamiento, 
Siempi*e en él te estoy mirando; 
Si despierto, en ti pensando; 
y si duermo algún momento, 
Duermo contigo soñando. 



POESÍAS VARIAS 21 

Fantasma que no me dejas, 
Engañadora ilusión, 
8i no amortiguas mis quejas, 
¿Por que, por qué no te alejas 
de mi triste corazón y 

¿ No ves, mi dulce tormento, 
Que al contemplar tu hermosura, 
Es mayor mi sufrimiento. 
Porque no puedo un momento 
Olvidar mi desventura? 

j Bien mío, debo olvidarte! 
Mas yo no puedo vivir 
Un momento sin am arte, 
Que al dejar de recordarte 
Dejaría de existir. 

Búrlate de mi pesar. 
Que de mi amor la venganza, 
Mientras pueda suspirar. 
Quiero consista en . . . amar, 
En amar... sin esperanza. 

... *£&* 



A MARÍA 



Celeste flor del campo de Judea,. 
En cuyo cáliz el Amor suspira; 
Palma de Cades que en el fcielo ondea, 
A cuya sombra el corazón respira; 
Paloma celestial que á Dios recrea, 
En su alto trono que el querub admira; 
Perdona, Madre, si á tu- solio santo 
Llegan las notas de mf tierno canto. 

,. 11 ■ 

Fecunda oliva que la paz augura 
Sobre las aguas de la vida inquieta; 
Luz que disipa la tormenta oscura, 
Y cuyos rayos Lucifer respeta; 
Virgen excelsa, de sin par dulzura, 
Que hirió mi pecho con veloz saeta; 
Guarda tu imagen llena de alegría, 
En medio de su altar el alma mía. 



POESÍAS VARIAS. 23 

I ■! lil ^ I ¡ II . .. ^ . M I ■ ' — 

ni 

Madre de amor, de celestial grandeza 
No hay ser alguno cuya voz profana 
No empañe el esplendor de tu belleza; 
No puedo verte con mi vista humana 
Sin anublar tu maternal pureza; 
¡ Tan alta está tu gloria soberana, 
Que el mismo Creador de tu hermosura 
Cautivado por ti se hizo criatura ! 

_, _ IV './: . 

Vaso honorable lleno de azucenas, 
Huerto cerrado do el amor se anida, 
Dulce remedio de punzantes penas, 
Bálsamo santo de mi triste vida, 
Oiga tu voz, y sean las cadeníis 
Que tienen mi alma en el dolor tranisida, 
Cadenas de alegría y de consuelo 
Que transporten mi ser del mundo al 

[cielo. 

Qulapo, 1869. 



LA CRUZ 



Hació Alejandro; su potente lanza, 
Al ronco grito de incesante guerra, 
Cubrió de luto y ruinas y matanza 
Cuanto entre el Ister j entre el Sindh 

[se encierra. 
Murió Alejandro; ^ su gran pujanza 
Estrecha fosa concedió la tierra, 

Y él y su lanza y su poder temido 
Se hundieron en la sima del olvido. 

Cruzaron el espacio en raudo vuelo 
Las águilas que Roma ostentó un día; 
Cuanto cobija el anchuroso cielo 
Sintió de su poder la tiranía. 
Hundióse Roma; retembló su suelo; 
Se escuchó el estertor de su agonía, 

Y esparcieron sus restos funerales 
Del Septentrión los recios vendavales. 



POESÍAS VARIAS. * 25 



III 

¿Qué se hicieron los ínclitos varones 
Que legaron sus nombres á la historia? 
¿Dónde encontrar los resíios panteones 
Que guardan sus cenizas y memoria? 
¿Dónde esta con harapos y girones, 
Cual leve resto de su antigua gloria, 
La clámide á sus hombros suspendida, 
Más en sangre que en púrpura teñida? 

IV 

' * ■ 

Todo despareció; tan sólo un trono 
De cien edades sobre el polvo inerte 
Resiste inmoble al infernal encono, 

Y á los rudos embates de la suerte. 
Crece su gloria al par que su abandono, 
Más es que el mundo y que sus furias 

[fuerte, 
A sus pies veinte siglos han pasado, 

Y sigue el Rey, y sigue su reinado. 



26 N^IBLIOTECA FILIPINA, 



¿Sabéis dónele se vio por vez primeraV 
Del sacrosanto Gólgota en la cumbre, 
¿Queréis saber las leyes con que impera? 
Son de amor, de humildad, de mánse- 

[dumbre. 
Por él doce hombres alzan la bandera. 
Retando á la enemiga muchedumbre. 
¿Sabéis qué quieren en su ardor prO- 

[f undo? 
Cambiar la faz del universo mundo. 

VI 

Ellos son; allá van sin más arreos 
Que el calzado y bordón del peregrino; 
Ellos son, allá van, arde en deseos 
Su pecho, hoguera del atoior divino; 
Ellos los pescadores ganleos, 
Allá van cada cual por su camino; 
Hombres son de entre el pueblo des- 

[ preciado, 
Y apóstoles de un Dios crucificado. 



POESÍAS VARIAS 27 



VII 

■ ■ - r- 

Ante su vista, en el espacio inmenso 
Que descubre su ardiente fantasía, 
Ven entre nubes de aromado incienso 
Los dioses que abortó la idolatría. 
De esclavos viles el rebaño denso 
Sujetos á nefanda tiranía, 

Y entre bosques de picas apiñados, 
Los monarcas del mundo y potentados. 

yin* 

Y cien cadalzos ven en el vacío 
Levantando sus moles altaneras, 

Y ven el hacha y el ecúleo impío, 

Y los potros, los hierros, las hogueras, 

Y escuchan de los circos el gentío, 
Mezclando su rugir al de las fieras; 
Mas al ver los aprestos del combate 
Su noble corazón con fuego late'. 



28 BIBLIOTECA FILIPINA. 

IX 

Que aunque siembren de espinas su 

[camino, 
Y á palmos les disputen el terreno, 
Cumplirétí tíomo bravos su destino, 
Predicando la ley del Nazareno. 
¿Quién se opondrá al espíritu divino 
De que su corazón se siente lleno? 
y á la cruz santa que en sus diestras 
■J^ [brilla, 

¿Quién habrá que no doble la rodilla? 

'■A. 

!La Cruz! esa es la luz que los encanta 
Por los tristes desiertos de la tierra. 
¡La Cruz! esa es el arma sacrosanta 
Que les hace invencibles en la guerra; 
Cuando erguida en sus manos se le- 

[vanta, 
Los más alzados ídoíós aterra; 
ídolos ciegos que á los fuertes doman, 
Tiemblan ante la Cruz y se desploman. 



POESÍAS VARIAS 29 



XI 



Con ella cada paso es un prodigio; 
Tras cada lucha un triunfo; á cada hora 
Cede el de Tracia al celestial prestigio, 

Y el de Etiopía con pasión la adora, 

Y el Ateniense sabio, el muelle Frigio, 
El que de Libia en los desiertos mora, 
El que se apoya en pérsicos divanes, 

Y el que enfrena soberbios alazanes. 

XIl " 

Y llevan sus influjos salvadores 
A los centros del lujo y monopolio 
A las chozas de humildes labradores, 
De los romanos Césares al solio; 

Y hacen brillar sus célicos fulgores 
Sobre el negro frontón del Capitolio, 
Enclavando la cruz con heroismo 
En medio el corazón del paganismo. 



30 BIBLIOTECA FILIPINA. 



XIII 

Y triunfarán de los verdugos fieros, 
De diez persecuciones al estrago; 

De las garras de tigres carniceros, 
De falaces serpientes al halago; 

Y aunq ue derramen, embotan do aceros , 
Para ahogar la verdad, de sangre un 

[lago, 
Que si la Cruz al lago es arrojada, 
Sobre el lago de sangre sobrenada. 

XIV 

Y vencieron; y^^íi|^aro divino, 
Presagio de una gloria verdadera, 
Hizo triunfar, al par que á Constantino, 
La causa santa del que en El muriera, 

Y tuvo desde allí mejor destino 

El que un suplicio vil tan sólo fuera, 
Brillando con fulgores celestiales 
En las mismas coconas imperiales, 



POESÍAS VARIAS. 31 



XV 

Árbol de vida, místico madero 
Donde reina el Señor de los señores, 
Al pié de cuyas ramas el viajero 
Mitiga del camino los ardores; 
Lecho de las esposas del Cordero, 
Centro de sus purísimos amores: 
!0h dulce Cruz dónde Jesús espira! 
¿Quién no te adora, si una vez te mii*a? 

¿Quién se arrojó á tus pies, que no 

[sintiera 

La pasión sosegarse que le agita? 

¿Quién no halló en ti la calma verdadera 

Que anhela el pecho que de amor pal- 

[pita? 

¿Quién morirá si eur tu virtud espera? 

¿Quién no querrá abrazarte, oh Cruz 

[bendita, 

Hacecillo de mirra regalado, 

Que nos dejó en recuerdo nuestro 

[amado!! 



32 BIBLIOTECA FILIPINA. 



XVll 

¡Feliz el alma que la Cruz adora, 
Siguiendo amante de Jesús la huella! 
¡Feliz el que la mira cuando llora, 
Aparece entre lágrimas tan bella! 
¡Feliz quien llega á su postrera hora 
De pies y manos enclavado en ella, 
Y espira donde Dios espirar quiso, 
y pasa de la Cruz al Paraisoü... 



uiaa carta dé Don Miguel Villaltifa Herbás 
^ <d^diéadó al 8r. Villalba Herbás.) 1 Tom* " 
/ 122 ' PágfSv Madrid Itap. Cuesta 1892 ; flSO 

188L SAMPAGm,*AS. (2^ edición) dedicado á la / / 

* , Pi^en^a en testimonio de gratitud.;! Tomo 
56 Págs. Madrid Imp. de F¿JaO y D. de 
VAIi Platería de M,artin0z ffl88l • . 0.60 

1880. SAMPAGtJlTAa (t* edición) dedicado al 
eminente Poeta, P. Víctor BalaguerHrMar 
.<|rid~--1880 .... •.......,.,....*•... 4l . 0.60 

188o; Poesías LIRÍCAS Y DRAMÁTICAS^ pré^ 
cedidas de un prólogo por D. Daniel Bala-^ 
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> miento Tipográfico de M, Mlnuesa Juanelo 

19 y Ro¿da de J^umbajadores .«^1880 ItOO 

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1908. HISTORIA CRÍTICA DEFILIPIISPAS. Los 
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--Imprenta **La REJPUBLIGA'* 1,00 

1908.' Historia Crítica de, Filipinas (Apuntes) Los 
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1908. HISTORIA DE FILIPINAS, (Apuntes) 
Tomo I- Los ESPAÍÍOLES de MAGA-